Si te vas a operar —una liposucción, una lipoescultura, un aumento de glúteos (BBL) o una abdominoplastia— seguramente tu cirujano te ha hablado del drenaje linfático. En Marta C. acompañamos recuperaciones postquirúrgicas desde hace más de 25 años, primero en Colombia y hoy en Elizabeth, Nueva Jersey. Esta guía responde a las preguntas que más nos hacen antes de empezar.
Por qué el drenaje es clave después de la cirugía
Toda cirugía es una agresión controlada a los tejidos. Después de la operación, el cuerpo reacciona con inflamación y edema: se acumula líquido en la zona operada, que se ve hinchada y duele. El sistema linfático es el encargado de recoger ese líquido, pero no tiene una bomba propia: se mueve con los músculos, la respiración y la presión externa. Tras una cirugía, además, algunos vasos linfáticos se han visto afectados, así que trabaja más despacio.
El drenaje linfático manual ayuda a que ese líquido se elimine con movimientos muy suaves y rítmicos. Y no solo reduce la hinchazón: mantener los tejidos blandos mientras cicatrizan ayuda a prevenir la fibrosis, una de las complicaciones que más afectan al resultado estético.
¿Cuándo puedo empezar?
La respuesta corta: cuando lo autorice tu cirujano. Cada cirugía, cada técnica y cada cirujano tienen su protocolo, y en Marta C. no empezamos ningún tratamiento sin respetar sus indicaciones. Lo habitual es comenzar en los primeros días o semanas después de la operación, pero la fecha la marca tu médico, no nosotras.
Nuestro consejo: escríbenos antes de operarte. Así organizamos el calendario contigo y llegas a tu primera sesión sin improvisar.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende del tipo de cirugía, de la extensión de la zona tratada y de cómo vaya sanando tu cuerpo. Lo habitual es necesitar varias sesiones a lo largo de las semanas posteriores, más seguidas al principio y más espaciadas cuando la hinchazón empieza a bajar. En la valoración inicial —tipo de cirugía, fecha, indicaciones del cirujano, estado de las cicatrices, dolor e hinchazón— definimos un plan y lo ajustamos en cada visita.
Cómo cambia el tratamiento según la etapa
- Primeras sesiones: trabajo muy suave, centrado en drenar. La zona está sensible y la presión es mínima.
- Etapa intermedia: seguimos drenando y empezamos a vigilar zonas duras o irregulares.
- Etapa avanzada: técnicas manuales para ablandar el tejido, mejorar el contorno y la circulación.
Señales de alarma: llama a tu cirujano
El masaje postoperatorio complementa la atención médica; no la sustituye. Si notas cualquiera de estas señales, no sigas con las sesiones y contacta con tu cirujano:
- Fiebre.
- Enrojecimiento, calor o pus en la herida.
- Dolor intenso que aumenta en vez de disminuir.
- Dolor o hinchazón en una pantorrilla.
- Dificultad para respirar.
Lo que tú puedes hacer en casa
- Usa la faja y sigue todas las indicaciones de tu cirujano: el drenaje no las sustituye.
- Bebe agua y camina suave en cuanto te lo permitan.
- Cuida la sal y descansa.
- Sé constante con las sesiones: la recuperación es un proceso, no un día.
Recuperación postquirúrgica en Elizabeth, NJ
La fundadora de Marta C. tiene formación en estética y como auxiliar de enfermería, y eso se nota en cómo trabajamos: valoración completa, coordinación con tu cirujano y seguimiento sesión a sesión. Atendemos con cita previa en Elizabeth y alrededores. Si tienes una cirugía programada, escríbenos y lo planificamos juntas.
La información de esta web es orientativa y no sustituye la valoración de tu médico.

